La recordada Extreme Rules Match entre John Cena y Brock Lesnar en la primera lucha en ocho años de este último en la compañía, CM Punk defendiendo el WWE Championship ante su público y correctas revanchas de WrestleMania 28. Revisemos qué pasó la noche del 29 de abril del 2012 en el Allstate Arena de Rosemont, Chicago, IL.
Seguimos camino a WWE Extreme Rules 2021. Ya revisamos la edición 2009 (ver artículo), ahora avanzamos tres años en la cronología del PPV para presentarte Extreme Rules 2012. Esta edición se recuerda por ser la que vio de vuelta en el ring a Brock Lesnar, quien regresaba a WWE después de ocho años para presentarse como una real amenaza a la compañía, personificándolo en un choque contra John Cena, su principal rostro, mostrando todo lo recorrido durante ese tiempo en un Extreme Rules Match. Además, y al ser el PPV posterior a WrestleMania 28, Se mostraron varias revanchas con saldo positivo, destacando también a CM Punk, quien defendía el WWE Championship nuevamente contra Chris Jericho ante su público natal.
Revisemos lo sucedido aquella noche:
Extreme Rules 2012 no se guardó nada y abrió con un Falls Count Anywhere Match entre Kane y Randy Orton, una de las rivalidades secuelas de WrestleMania 28. Muy buena lucha, siguiendo el esquema clásico de tener acción entre el público y por alrededor de las dependencias como lo permite en pin en cualquier lugar, con la esencia de dos tipos despiadados por naturaleza. Zack Ryder participó brevemente atacando a Kane en la parte del brawl dentro de un salón donde estaban los jobbers, culminando el recorrido de vuelta en el ring. Ahí Orton sacó la mayor ventaja, intentando romper una de las mesas de comentarios con Kane, también se vio un Superplex muy bien ejecutado, un Chokeslam que resultó ser un nearfall y Kane preparaba su Tombstone Piledriver sobre una silla, pero Orton se adelantó y conectó el RKO sobre la misma, para así obtener la victoria por cuenta de tres. Normalmente, las Falls Count Anywhere sirven para terminarlas fuera del ring, sin embargo la gran secuencia final que vimos permitió prescindir de ese recurso.
En backstage, veíamos al GM John Laurinaitis y a su asistente Eve Torres, comentando el buen comienzo de la velada. Para eso, celebraron con champagne traída por Teddy Long, quien oficiaba en ese entonces como sirviente de Eve. Laurinaitis recibió un llamado de Triple H y se retiró.
Después tuvimos una lucha entre Brodus Clay (c/Naomi, Cameron & Hornswoggle) y Dolph Ziggler (c/Vickie Guerrero & Jack Swagger). Esto fue definitivamente para poner over a este nuevo personaje de Clay, a punta de rachas invictas y su personalidad llamativa, y si algo se le destaca a Ziggler es hacer este trabajo. En una lucha presumiblemente más larga de lo común, Clay despachó a Swagger (que antes había intervenido), propinó un Splash sobre Ziggler (que en Royal Rumble, tres meses antes, estaba luchando por el WWE Championship) y venció por cuenta de tres para seguir con su racha. Por suerte, ese año Ziggler fue “compensado” con el Money In The Bank. De Clay, poco y nada más logró con dicho personaje.

La tercera lucha fue una Tables Match donde Big Show defendía el Intercontinental Championship ante Cody Rhodes en otra revancha de WrestleMania 28. Antes, se había mostrado en el pre-show que esta estipulación había sido escogida vía ruleta, donde Show salió confiadísimo y Rhodes culpó a Teddy Long por haber sentenciado su suerte con el giro. Una lucha corta, donde Show iba imponiendo la lógica, pero también rescatando algunos momentos de Rhodes como cuando usó un impulso hacia una mesa para retornar con una patada. Sin embargo, el final para Show no pudo ser peor, ya que al volver al ring recibe patadas de Rhodes que lo hacen desestabilizarse y pisar una mesa, la que obviamente se rompió con el peso de Show. Con esto, el referee dio por terminada la lucha y proclamó a Rhodes como ganador y nuevo Intercontinental Champion. Uno podía dudar en su momento sobre si fue lo bookeado, pero el rostro de Show vendiendo la impresión pudo haber convencido a los más escépticos. Tras la lucha, Show se desquitó con un Chokeslam a Rhodes sobre otra mesa y con un Press Slam lo arrojó a ringside rompiendo otra. Finalmente, y pese a ser el heel, Rhodes recibió la empatía del público tras salir por sus propios medios.

Matt Striker entrevistaba a Daniel Bryan sobre las ventajas que tenía por encima de Sheamus. Bryan respondía de forma soberbia cuestionando la educación, y que se sentía más masculino y mejor físicamente que el irlandés, entre otras cosas. al retirarse, se vio a AJ mirándolo de forma nostálgica.
Precisamente, la cuarta lucha era un 2-out-of-3 Falls Match, en donde Sheamus defendía el World Heavyweight Championship ante Daniel Bryan, lo que significaba la revancha de la famosa lucha de los 18 segundos donde Sheamus destronó a Bryan en WrestleMania 28 por culpa de AJ. Pese a ser el heel nominal, el público se mostró mucho máa inclinado hacia Bryan, mientras que algunos abucheos se dejaron caer con la presencia del Celtic Warrior. Ambos hicieron la mayor parte del desgaste en la primera caída, donde vimos mucha técnica de lado y lado, con Sheamus poniendo su factor físico y Bryan el factor explosivo, mucha intensidad y varios nearfalls que hacían olvidar la estipulación del combate. Finalmente, Bryan se ensañó con las “YES!” Kicks cuando Sheamus estaba en las cuerdas, por lo que el referee le dio la primera caída al campeón por DQ. Una estrategia que siempre resulta la de “regalar” una caída para ganar la siguiente con comodidad, Bryan arremetió de inmediato con la LeBell Lock y Sheamus no respondió, quedando las cosas 1-1. El irlandés quedó inconsciente por varios minutos, siendo revisado por personal médico, mientras Bryan se metía al público al bolsillo con los “YES!”. Y la tercera caída fue más de storytelling, con Sheamus cumpliendo el rol de superhéroe, sacando fuerzas de la nada para asentarse en la lucha y luego de una Brogue Kick, consiguió mantenerse como el World Heavyweight Champion. Gran lucha que contó de todo, psicología, técnica, química, intensidad, participación popular, etc. Aquí se logra dimensionar el daño que se hizo en WrestleMania que la gente siempre recuerde más eso que una rivalidad que tuvo un combate de este nivel.
De esto, pasábamos a un interludio. Santino Marella y The Great Khali veían lo siguiente en backstage. Dos muchachos desconocidos, o “talentos locales” como se suelen llamar, Aaron Relic & Jay Hatton, comenzaron a pavonear y a asegurar que tendrían distinta suerte que el resto de los novatos con Ryback, porque eran dos. Falso, en cerca de dos minutos, Ryback los pulverizó para seguir alimentando su hambre y su racha. Más llamativo fueron los cánticos “Goldberg… Goldberg” que se llevó el hombre del Feed Me More no sólo por su parecido físico, sino por la construcción que llevaba hasta ese minuto.

Luego tendríamos al local CM Punk en backstage junto a Matt Striker. El WWE Champion aseguró acabar con Chris Jericho, que trató de mostrar una imagen de él que no era frente a sus coterráneos.
Precisamente, CM Punk salía a defender el WWE Championship ante Chris Jericho en una Chicago Street Fight. Otra lucha consecuencia de WrestleMania 28, cuya rivalidad se basó en Jericho intentando dejar en evidencia que la cultura Straight Edge de Punk era una farsa. La lucha tuvo una fase más callejera, con Chicago inclinado hacia su coterráneo y Jericho luciendo su rol de heel de forma brillante, hasta la bofetada de la hermana de Punk a Jericho en primera fila. Desde ese minuto, la lucha se tornó más personal, vimos a Punk lanzándose con todo y Jericho respondiendo con acciones como derramar un par de latas de cerveza sobre el campeón, además de spots como el clásico Diving Elbow Drop de Punk rompiendo una mesa de comentarios o cuando Punk, aún soportando la Walls Of Jericho, sacó un extintor para lanzarle su contenido a los ojos del canadiense. Una gran lucha de principio a fin que Punk coronó con una GTS, tras estrellar a Jericho contra una esquina desprotegida por él mismo, y la cuenta de tres para salir de su tierra natal aún como WWE Champion. Sólo un par de monstruos como CM Punk y Chris Jericho pueden dar dos luchas distintas y dejar al debate de sus fanáticos cuál fue mejor que la otra según su paladar. Punk estaba recién empezando un gran 2012, cerrando una rivalidad con Jericho y lo esperaba Daniel Bryan.
En backstage, veíamos a The Bella Twins y a Beth Phoenix, donde esta última le avisaba a Nikki Bella que recuperaría el Divas Championship, que perdió en el RAW anterior tras una lesión. Sin embargo, Eve Torres se acercó para decirle a Beth que aún no estaba con alta médica para competir y cuando las Bellas se relajaron, Eve les advirtió que Nikki igual iba a defender su campeonato ante una rival sorpresa. Y así llegábamos al Divas Championship Match entre Nikki Bella (c/Brie Bella) y esta retadora que resultó ser Layla, de regreso tras varios meses. La lucha tuvo sólo un limbwork de Nikki a una pierna de la británica, quien superó el Magic Twin cuando entró Brie. Layla cubrió a Brie para coronarse nueva campeona.

John Laurinaitis era interceptado por Matt Striker, quien lo entrevistó por su llamada recibida de Triple H. Laurinaitis dijo que lo iban a dilucidar en el RAW siguiente y que ahora deberíamos enfocarnos en el encuentro entre John Cena y “la nueva cara de WWE “, Brock Lesnar.
Y así fue, John Cena y Brock Lesnar cerraron la jornada con un Extreme Rules Match. Lesnar hacía su ingreso a una lucha en WWE por primera vez en ocho años. Lesnar nos iba dejando claro que ya se consideraba un peleador de MMA que una superestrella de WWE, arrasando con Cena y a los tres minutos ya tenía a Cena con una herida en la cabeza y requiriendo asistencia médica. Cena no le encontraba la vuelta al combate, Lesnar acrecentaba su dominio incluso usando la cadena que el propio Cena había traído consigo, quizás llamando a su antiguo Chain Gang para traer a una versión más agresiva, pero The Next Big Thing estaba hablando un idioma distinto. El referee Charles Robinson había sido noqueado y John Cone, su reemplazante, golpeado por Lesnar, quien aumentó su agresividad trayendo un escalón al ring. Lesnar incluso fue hasta sarcástico por la forma en que lanzó a Robinson hacia el interior del ring, agarrándolo del cinturón como si fuera una bolsa. Sin embargo, Cena estaba en modo superhero y comenzó a luchar de reacción, zafando de la furia y la técnica de un Lesnar que parecía invencible, para finalmente golpearlo con la cadena, estrellarlo contra el escalón con un Attitude Adjustment y lograr la cuenta de tres. Gran lucha, pero dejó la sensación de que Lesnar fue construido como monstruo por nada, por lo que el final le quitó gran parte del correlato. De todas formas, Cena tomó micrófono, elogió al público de Chicago por ser “la casa del wrestling” y apeló al sacrificio que cada superestrella realiza sobre el ring en pos del entretenimiento deportivo.
En relación al PPV del 2009, analizado anteriormente, Extreme Rules 2012 cumplió mejor con la premisa de ir “a lo extremo”, con grandes combates que combinaron el espíritu del PPV con la calidad sobre el ring, pero con otras que rayaron en lo inaceptable. Cuántas veces hemos visto construcciones de monstruos a base de squashes a “talentos locales”, pero eso déjenlos en RAW y en SmackDown, un PPV debe mostrar un siguiente nivel para ellos, como pasó con Brodus Clay, pero no con Ryback. Disfrutable evento, con cuatro luchas a la cabeza que fueron marcando la pauta de aquel año, y también considerando ciertas similitudes con All Elite Wrestling, un evento realizado en Chicago, dos luchas entre exponentes que hoy están en dicha compañía, y un tercero que comenzó a brillar con luz propia al año siguiente.
Nos reencontraremos en los próximos días con un tercer y último Extreme Rules.
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